Sonata de la Muerte

¿Es la música la más bella de todas las artes? Preferiría llamarle sublime, imponente, arrasadora… encantadoramente destructora.

 

Comienza su anuncio, el suave trinar de una oscura arpa. Un sonido leve, soberbio, casi inaudible para tus oídos; pero logra adentrarse en tu ser, embistiéndote con su elegancia. Sabes lo que ha de venir, y tu antes valiente corazón ahora palpita como un temeroso y ansioso ritmo de batería. Le sientes en ti, aunque no quieras.

¿Qué es eso? ¿Has imaginado aquél excepcional tecleo de piano? No, el sonido es decidido, fuerte, inafectable. Un piano sombrío que, incómodamente, se empecina a hacer de ti un mar de temblores. ¡Oh, querido piano! ¿Por qué ha de ser su fruto un maquiavélico rumor que logra ponerte nervioso? Tiemblas. Escalofríos son, los que se debaten por el control de tus únicos movimientos. Y tu tez, ahora tan pulcra cual porcelana, se eriza, cuando percibes el sinuoso gemir de un violín triste. Son suaves sus quejidos ¿Por qué? ¿Por qué está triste el violín? ¿Sabe acaso de un futuro que tú sólo llegas a suponer?

El arpa sigue allí, poco latente. Escondida, cobarde, ahora menos audible. Era ella la que menos desasosiego te daba, ¿Por qué quiere irse entonces? ¿Por qué ha de dejarte solo?

La batería retumba con más fuerza que antes. ¿Un crescendo, lo que atinas a oír? ¡Sí que lo es! Aunque todo sube con  lentitud, en contraste al sol poniente que se pierde en las montañas. Aquel no es estrella de la noche. Aquel no quiere ser testigo de la obra.

Están intentando asustarte ¡Y lo están logrando! La batería te aturde, el piano te intimida, el violín te atormenta, ¡¿Por qué?! ¡¿Qué quieren de ti?!

¡No es justo! ¡Que te dejen en paz! ¡Que paren! ¡Quieres que se detengan! ¡YA!

Estás aterrado. Quieres huir. Quieres esconderte, pero no puedes. Sabes que no puedes, porque incluso en la oscuridad ellos pueden verte. Entonces te dejas caer, acurrucándote, pidiéndole con voz trémula al invisible intérprete que te deje en paz. Quieres que se acabe. Ansías que el crescendo termine. No soportas la melodiosa pero macabra pieza…

 

…Que es cada vez más fuerte. Más rápida. Más desesperante. Alta, más alta ¡MÁS ALTA!…

 

¡LA TROMPETA! ¡LA TROMPETA SUENA! La sientes estallar en tus oídos. ¡No soportas el dolor! Crees que la esporádica, ruidosa trompeta, te ha roto los tímpanos. Y te das cuenta que ya no escuchas sonido alguno, ni siquiera el de tu propio palpitar. ¿Te ha dejado sordo la trompeta o la música, incluido el ritmo de tu corazón asustado, ha sido absorbida por la oscuridad?…

Y le ves. Y quisieses no haberlo hecho.

Allí está, su traje, tan oscuro y misterioso como el universo, ondeando levemente al viento, fundiéndose con la trágica noche. Ahora tampoco sientes tu corazón. No, no puede ser verdad. La esquelética mano que blande una esbelta hoz no puede ser real.

Pero sabes que si lo es. Eres, esa noche, protagonista de su cosecha.

¡¿Lo has oído?! ¡Es el violín, de nuevo!, y llora, llora desconsolado, desgarradoramente agonizante, llora con rapidez, con furia, cuando el misterioso traje se acerca a ti. ¿Ha salido un ruido de tu boca? ¿Un grito que se disuelve en el llanto de la cuerda? Sí, ¡SI HAS GRITADO! porque vuelves a escuchar al piano burlarse de ti. Porque el arpa suena encantada para el traje. Porque la batería marca tu fin.

 

Gritas nuevamente. Gritos llenos de terror, porque, mientras vez la hoz empezar su trayecto, te das cuenta que has escuchado la sonata de la muerte.

Anuncios
Etiquetado , , , , , , , , , , ,

3 pensamientos en “Sonata de la Muerte

  1. Rainbow in the Dark dice:

    ¡Excelente! ¡Excelente doble, que pasión, por favor!

  2. Jonathan dice:

    Me lograste transportar a un teatro oscuro y vacío en algún lugar lejano. Casi logre escuchar una sonata inexistente y ver la esquelética mano sujetando la pensante hoz.
    Excelente…

  3. Hace días que leí tu relato y no había entrado a comentar, discúlpame porque de veras que merece la pena. Eres asombrosa escribiendo, no puedo explicar todas las sensaciones que me brindé leer esta historia. Es todo un gusto 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: